31 de diciembre de 2013

2013 (y IV): un año de cine


Y terminamos la tanda de repasos anuales (son un poco cansinos, ¿verdad?), con lo que falta: el cine. En un año en el que la subida del IVA al 21% ha sido un mazazo, he sido bastante selectivo con lo que he ido a ver a una sala de cine. He tirado de tarjetas y puntos de fidelización, he ido a cines que ofrecían ofertas, he aposatdo predominantemente por la versión original subtitulada (menos gente molesta) y he pasado de bastante bodriaco blockbusterizado. No estamos para gastar el dinero en majaderías. Pero cuando alguna película ha sido más que buena, me he permitido el lujo de repetir. Hay ausencias (Amor de Haneke, por ejemplo) y alguna película más que se me ha escapado de la cartelera. Y aún así, han sido unas cuantas películas.

Canciones para el nuevo día (1332/561): "Space Oddity"

David Bowie - Space Oddity



Disco: David Bowie (1969)

30 de diciembre de 2013

2013 (III): un año de series de TV

Este 2013 será mi año con más series de TV vistas. La verdad es que han sido muchas, no tengo una lista al respecto (odio las listas), pero no me equivocaría demasiado si dijese que han sido más de cuarenta. Muchas horas plantado delante de la pequeña pantalla, disfrutando de la serialidad de una trama, de unos personajes que funcionen, sean coherentes (o no), nos mantengan en vilo, nos emocionen o nos cabreen. Porque muchas veces, las series de TV funcionan por personajes, que nos hacemos propios, que a menudo se convierten en parte de nuestra familia; de hecho, con algunos mantienes una interrelación propia, personal.

2013 ha sido el año del cierre triunfal de series como Breaking Bad (que no he visto; me quedé en la 1ª temporada) o del adiós entre la decepción de Dexter (tampoco lo seguí desde su segunda entrega). Ha sido el año del schock de una boda roja en Game of Thrones, de la explotación de un original escandinavo (Bron/Broen y sus remakes estadounidense y franco-británico), del desparrame de American Horror Story (por si no hubiera sido suficiente con su primera temporada), del ¿fracaso? de Homeland (no estoy de acuerdo, pero sí que la serie como la conocíamos ha finalizado), de agradables sorpresas como Utopia, Dates  y especialmente Orange is the new black, de la fortaleza de Mad Men (más viva que nunca) y del mantenimiento de los mundos de Yupi de Aaron Sorkin (The Newsroom). Ha sido el año de las enormes decepciones (The Following, Bates Motel, Vicious,... así las series de las que vi apenas uno o dos pilotos y que abandoné, especialmente en otoño). El año de Masters of Sex, en definitiva.

Crítica de cine: La vida secreta de Walter Mitty, de Ben Stiller

La última película de Ben Stiller es de las que se esperaba desde hace tiempo cuando los primeros tráilers y teasers empezaron a pulular por las redes sociales e Internet en general. Personalmente, me interesaba aunque iba algo escamado ante lo que parecía un alarde visual que podía estar vacío de contenido e incluso de alma. Algunas críticas publicadas tampoco dejaban la película en un buen lugar... aunque, claro, las críticas son eso, críticas, y como todas, subjetivas y discutibles. Pospuesto un primer intento el día de Navidad, que es cuando se estrenó, por causa mayor (medio asfixiado por los miasmas de la gripe), ayer domingo por la tarde me acerqué en buena compañía para ver esta película basada en el cuento corto de James Thurber y que ya tuvo un antecedente cinematográfico en 1947, con Danny Kaye de protagonista. Recuerdo muy vagamente esa primera versión, recuerdos de infancia confusos. Stiller ha cogido la historia de Thurber y la traslada al presente, alejándola de la esencia del cuento y de la película de Kaye (lógicamente), para acercarla a escenarios, inquietudes y lenguajes más propios del siglo XXI. Y el resultado ha sido bueno, digámoslo de entrada. Mejor de lo esperado. Hay que decir, no obstante, que mis temores de contemplar una preciosa escayola hueca no iban del todo desencaminados. La vida secreta de Walter Mitty es un cuento moderno precioso y lleno de optimismo, sí, pero también a ratos se acerca a un extralargo anuncio televisivo posmoderno, a una sobredosis de rollo de autoayuda y crecimiento personal e incluso tiene picos de nadería new age. Y también momentos para el surrealismo y la humorada stilleriana al uso (el momento Benjamin Button).

Canciones para el nuevo día (1331/560): "When You're Gone"

Bryan Adams ft. Melanie C - When You're Gone



Disco: On a Day Like Today (1998)

29 de diciembre de 2013

2013 (II): un año de libros

Acaba el año y llega el tradicional repaso de lecturas. Siempre me surge la duda: ¿de qué estamos hablando, de los mejores libros publicados en 2013 o de los mejores libros leídos en este año, independientemente de la fecha de su publicación? En los suplementos culturales de revistas y periódicos se incide especialmente en el primer aspecto, pero el lector común no va tan al día. Siempre hay libros que llevan años (o décadas) en tu estantería que piden ser leídos, y cuya lectura se mezcla con la de las novedades de la temporada literaria en curso. En mi caso, hay un mucho de cada una de las dos "categorías"; cierto es que leo mucha novedad, la mayor parte de lo que leo se ha publicado en el año de marras.y digamos que siempre estoy a l'aguait (al acecho) de lo que las editoriales editan cada mes o de las próximas publicaciones que llegarán. Bueno, qué os voy a contar a los que leáis con periodicidad este blog...

27 de diciembre de 2013

2013 (I): un año de scores de cine

Empezamos el repaso de este 2013 que está a punto de acabar. Y en esta ocasión, a las categorías ya clásicas de libros y cine, y de series de TV que añadí en 2012, incluyo un repaso de los mejores scores que he podido disfrutar en 2013. Puntualizo: escojo temas, más que scores completos, aunque hay partituras completas que son simplemente magistrales.

10. Alexandre Desplat - Zero Dark Thirty (Maya On Plane)


Desplat es uno de los compositores más prolíficos y versátiles en la actualidad. No decae (por ahora) en un vicio habitual en los creadores de música de cine, la autorreferencia (en algunos casos sonados, el autoplagio, ¿verdad, señores Horner y Zimmer?), sino que indaga en estilos muy diferentes y busca siempre que la música de las películas en las que participa tenga algo propio y que evoque justamente el escenario que se presenta en la gran pantalla. En este score querría destacar la sencillez de un tema que acompaña la secuencia final del filme, ese momento de intimidad de Maya consigo misma y asumiendo que finalmente lo ha conseguido. Por encima de esa línea que separa el lo moral y lo inmoral y que, en busca de justicia y venganza a un mismo tiempo, se cruza en la misión que hay que llevar a buen puerto.

Canciones para el nuevo día (1330/559): "Holding Out for a Hero"

Bonnie Tyler - Holding Out for a Hero



Disco: Secret Dreams and Forbidden Fire (1986)

24 de diciembre de 2013

Reseña de La vida soñada de Ernesto G., de Jean-Michel Guenassia

El lector que se aproxime a esta novela encontrará un título que enmascara en parte la “realidad” del texto. No tardará en descubrir, en el último tercio de la novela, quién es ese Ernesto G., pero en cierto modo la novela podría haberse titulado Los años vividos por Joseph K, pues aun teniendo un componente coral, el protagonista de esta novela es Joseph Kaplan, un héroe-que-no-quiere-serlo, un hombre producto del siglo XX que le ha tocado vivir. La utopía forja su destino, la misma que le impulsa a buscar discos de Caros Gardel y bailar el tango sin que nadie le enseñe o tratar de encontrar una cura para el paludismo, aunque sea en una aldea perdida en Argelia durante la mayor parte de la Segunda Guerra Mundial. La utopía del comunismo en su país de origen, Checoslovaquia, que pronto se troca en dictadura de unos que se llaman comunistas pero que en realidad sólo tratan de aferrarse al poder. La utopía de quien forma una familia sin haberlo pretendido, de quien encuentra y huye del amor cuando menos lo espera. Pero al lado de la utopía, junto a ella en la balanza, la realidad y el peso de la historia que a todos nos atenaza y rodea. Los sueños están para vivirlos, pero la realidad moldea la vida a su conveniencia, siendo el sueño la materia de la que se forjan las utopías.

Canciones para el nuevo día (1327/556): "To Sir, With Love"

Vonda Shepard ft. Al Green - To Sir, With Love


 

Disco:  Heart and Soul: New Songs from Ally McBeal (1999)

http://www.vonda-shepard.de/uploads/tx_vondaalbummanager/heart_amp_soul_new_songs_from_ally_mcbeal_front.jpg

23 de diciembre de 2013

Crítica de cine: Gente en sitios, de Juan Cavestany

Subjetiviza tu mundo. Mira a un lado con el rabillo del ojo, ves la varilla de las gafas. Mira hacia abajo, sin mover la cabeza, ¿eres capaz de atisbar el bigote, difuminado, por debajo de las lentes? Tus ojos son tu cámara particular, camina y observa. Graba mentalmente: eso que ves en cámara subjetiva es la vida que pasa a tu lado, te afecta y te aparta. Tu respiración, una tos, el score que tú compones y que se completa con los ruidos de la cotidianidad. Estás en este mundo, formas parte de él. Eres gente, si fueras capaz de salir de esos ojos/cámara y verte en perspectiva, serías tú; tú viviendo, caminando, sintiendo, moviéndote, respirando, comiendo, besando. Tú y tus rarezas, peculiaridades e idiosincrasias. Mira, graba, rebobina. Gente en sitios. Como en la película de Juan Cavestany estrenada el pasado viernes, quizá una de las apuestas cinematográficas más originales, curiosas, gafapastiles, desconcertantes y adictivas que hayas visto en una sala de cine. Y probablemente te preguntes... ¿de qué diablos va esta película? ¿Es una comedia? ¿Un drama? ¿Un retrato social? ¿Un juego de espejos? ¿Surrealismo? ¿O un poco de todo y un mucho de nada?

Crítica de cine: 12 años de esclavitud, de Steve McQueen

Segunda (gran) película de 2013 sobre la esclavitud. Quentin Tarantino se acercó al tema a principios de año con Django desencadenado; primó el espectáculo sobre la profundidad que el tema requiere, y se notaba. Por su parte, ahora que terminamos este año 2013, Steve McQueen, ese director británico que con sus dos películas anteriores (Hunger y Shame) ya se ha hecho un hueco más que notable en la industria cinematográfica actual, sí que se adentra sin juegos de artificio en un tema tan espinoso, y en cierto modo mal planteado, en el cine. Un tema incómodo para el establishment actual norteamericano (del mismo modo que lo sería para familias descendientes de indianos esclavistas en la España actual si alguien decidiera hacer una película sobre el tema en Cuba); de hecho, siempre lo fue y su aproximación ha sido parcial, bajo los ecos de La cabaña del tío Tom o con un sensacionalismo que roza el esperpento. McQueen, cuya familia desciende de antiguos esclavos afrocaribeños, toca el tema poniendo el acento en los aspectos sociológicos de la esclavitud y no apartando la cámara en los momentos más crudos. Pero sin recrearse (esto no es La Pasión de Cristo en clave de esclavitud ni, desde luego, él no es Mel Gibson). Esta es una película dura, convencional incluso (más de lo que aparenta), pero también seria. Por una vez, una película serie sobre la esclavitud.

Canciones para el nuevo día (1326/555): "Stuck in the Middle with You"

Stealers Wheel - Stuck in the Middle with You



Disco: Stealers Wheel (1972)

17 de diciembre de 2013

Curso de series de televisión en la UPF (enero-mayo de 2014)

Una vez más, volvemos con el curso de series que Raquel Crisóstomo Gálvez y servidor impartimos en la Universidad Pompeu Fabra. Ya es la 4ª edición del curso, y aunque parezca que no se puede decir mucho más de las series de TV, lo cierto es que siempre son tantas cosas las que se quedan en el tintero... muchos detalles por comentar y visionar. Afortunadamente las series de TV siguen dando mucho juego.

Ficción serial... propone aproximarse (de nuevo) a las series de TV norteamericanas de los últimos años con una visión eminentemente interdisciplinaria. Hoy en día podemos acercarnos a la realidad cultural y las transformaciones sociales a través de los productos televisivos. De este modo, la serie televisiva se ha erigido en un fenómeno de masas, sí, y también en un receptáculo audiovisual de nuevos formatos, que al mismo tiempo recupera diversos referentes literarios y cinematográficos del imaginario colectivo. El objetivo del curso es conocer los mecanismos culturales para explorar la serialidad en toda su complejidad, mediante diversos estudios de caso sobradamente conocidos como Mad Men, Game of Thrones y Homeland, entre muchas otras.

Canciones para el nuevo día (1322/551): "Giants"

Barcelona Gospel Messengers - Giants



Disco: Oh Happy Day!: les millors cançons (2013)

http://blogs.ccrtvi.com/media/1117/20131213-Documento%20de%20Vista%20Previa%20no%20guardado%20(arrastrado).png

4 de diciembre de 2013

Reseña de El mapa secreto, de Luis Racionero

Durante unas pocas décadas, entre 1405 y 1433, el Imperio del Centro, la China de los Ming, pudo dominar el mundo saliendo de sus fronteras estables, echándose a la mar, navegando en el Índico y los mares del Sur. Un hombre, un eunuco de origen turcomongola, Zheng He (c. 1371-1435), también conocido como Ma San Bao («Ma el de las tres joyas» [el pene y los testículos emasculados]) y también como el legendario Simbad entre los musulmanes, emprendió una serie de viajes y comandó una flota de «28.000 hombres en 320 naves. Navegando en formación cubrían el mar de horizonte a horizonte. Tenía a sus órdenes 93 capitanes, 100 contramaestres, cinco astrólogos y 180 médicos. Los barcos más pequeños medían 20 metros de eslora y servían como transporte de personas y comunicación entre la flota, los buques de guerra medían 60 metros de largo por 22 de ancho, las naves capitanas –llamadas barcos del tesoro– medían 100 metros por 50 de ancho, el buque insignia tenía 150 metros de eslora con nueve mástiles y 62 metros de ancho. La tripulación constaba 500 marineros. Todos los juncos eran blancos como la nieve. Tenían ojos pintados en la proa, para hallar el camino, los de guerra cabezas de tigre para amedrentar al enemigo; por su parte, los soldados llevaban máscaras de tigre. Algunos barcos tenían establos para la caballería, otros eran huertos de verduras y otros, cisternas de agua potable en cuyo fondo depositaban barros traídos de pozos domésticos para no perder las raíces. Las velas de las naves eran de seda roja, ligera y resistente» (pp. 8-9). Qué buena novela puede salir ya sólo con esa descripción de una flota que empequeñecía las carabelas de Colón. Qué personaje tan atractivo Zheng He, qué interesante la pugna entre eunucos y mandarines confucianos en la China del primer tercio del siglo XV, la época de mayor esplendor de la dinastía Ming. Y, sin embargo, qué frustradas pueden quedar las expectativas ante esta novela…

Canciones para el nuevo día (1313/542): "The Voyager"

Mike Oldfield - The Voyager



Disco: Voyager (1996)

2 de diciembre de 2013

Reseña de El luthier de Delft. Música, pintura y ciencia en tiempos de Vermeer y Spinoza, de Ramón Andrés

«Detrás de la Nieuwe Kerk de Delft, en la primera casa levantada en un cruce de calles, está lo que buscamos. El taller y la tienda de un constructor de instrumentos musicales, de un luthier, un lugar en el que se obran los sonidos, todavía no música. Allí la madera adquiere forma para dársela al mundo y compensarlo. Una armonía necesaria» (p. 7). 
Quizás esta sea una de las lecturas más deliciosas que haya podido disfrutar en los últimos años. Un libro que se centra en la pintura neerlandesa del siglo XVII... pero no sólo eso. El punto de partida lo encuentra el lector ya en la portada: un fragmento de un cuadro de Carel Fabritius, Vista de Delft con el puesto de un vendedor de instrumentos musicales (1652), una pintura que apenas mide lo que un folio (15,4 x 32,6 cm), pero en la cual aparecen los tres elementos sobre los que pivota el libro de Ramón Andrés, El luthier de Delft. Música, pintura y ciencia en tiempos de Vermeer y Spinoza (Acantilado, 2013): instrumentos musicales, la perspectiva óptica y, cómo no, Delft, ciudad de Vermeer y que juega un rol especial.

Canciones para el nuevo día (1311/540): "Celebration"

Madonna - Celebration



Disco: Celebration (2009)

File:Celebration Double CD Deluxe Edition.jpg

27 de noviembre de 2013

Reseña de Odiseo. El juramento, de Valerio Massimo Manfredi

«—No puedes pretender comprender, por más agudo y versátil que sea tu ingenio. Aprovecha en lo que puedas mi benevolencia y no preguntes más. Lo que ha sucedido hoy yo no podía cambiarlo porque era la voluntad de los dioses que habitan en los cielos. No era su deseo que la guerra terminase, pues quieren que este juego mortal prosiga para su deleite. Algunos de ellos ayudan a los troyanos, otros a los aqueos. Así la lucha continuará sin descanso ni interrupción aún por mucho tiempo. Resignaos: a los mortales no les es dado sustraerse a la voluntad de los númenes.
—¿Por esa razón corre nuestra sangre, por eso muchos jóvenes se precipitan al Hades?
—No, no solo por eso: lo que ocurre es también un misterio para nosotros. El hado insondable no tiene rostro ni expresión, no tiene finalidad ni causa.
—¿Qué te mueve, pues, a ayudarme si todo es inútil?
—El hado no es otra cosa que el resultado de mil y mil voluntades, infinitas, humanas y divinas, de la fuerza de las olas y del soplo de los vientos, del canto de los pájaros y del movimiento de los astros, así como un gran río está hecho de mil y mil corrientes y su potencia es invencible. Yo estoy a tu lado porque desde los orígenes de los tiempos hasta el final nadie ha sido nunca como tú, nadie lo será jamás. Yo amo tu miedo y tu coraje, tu odio y tu amor, tu voz y tu silencio y por tanto vive tu vida, rey de Ítaca, mientras te quede aliento. Ningún dios podrá ser nunca lo que tú eres, ni aunque quisiera» (pp. 284-285).

Canciones para el nuevo día (1308/537): "Marry the night"

Adam Lambert (Starchild) - Marry the night




Disco:  A Katy or a Gaga (Music from the Episode) (2013)

http://img266.imageshack.us/img266/3259/bjt9.jpg

24 de noviembre de 2013

Reseña de La conquista islámica de la península Ibérica y la tergiversación del pasado, de Alejandro García Sanjuán

En una reseña de Los nuevos charlatanes de Damian Thompson (Ares y Mares, 2009), comentaba: «Mantengámonos alerta ante estos charlatanes, nos advierte Thompson. Los blogs, los foros de Internet, el mundo cibernético en general, aprovechado por estos charlatanes, son justamente el ámbito donde más se les puede dañar. Al mismo tiempo, dice el autor: “Debemos pedir cuentas a los guardianes de la ortodoxia intelectual codiciosos, perezosos y políticamente correctos que hayan vuelto la espalda a la metodología que nos permite distinguir los hechos de las fantasías. Suya será la culpa si el sueño de la razón produce monstruos” (p. 192). […] No nos dejemos engañar por esos nuevos charlatanes. Antes vendían potingues para curar el cáncer; hoy simplemente se aprovechan de las nuevas tecnologías para vendernos productos similares. Y además de forrarse con potingues, pseudohistorias o creacionismos de todo tipo, extienden contraconocimiento por todas partes. Advertidos estáis». Todo ello podríamos repetirlo ante el libro del profesor de la Universidad de Huelva Alejandro García Sanjuán (Dialnet), La conquista islámica de la península Ibérica y la tergiversación del pasado (Marcial Pons, 2013), una obra que también nos obliga a mantenernos alerta ante otro tipo de tergiversación: el negacionismo. ¿Y a cuenta de qué? Pues de las peregrinas teorías que Ignacio Olagüe, según el cual la llegada del Islam a la Hispania visigoda no se produjo tras la conquista por contingentes árabes y beréberes, tal y como demuestran las fuentes históricas (textuales, epigráficas, arqueológicas y numismáticas) y afirma la práctica totalidad de la historiografía moderna, sino que se produciría un proceso de génesis interna, según el cual el establecimiento de una sociedad árabe e islámica fue el resultado de la pugna entre el unitarismo arriano y el trinitarismo católico, desembocando a mediados del siglo IX en un «sincretismo religioso». De modo que los árabes no habrían invadido jamás la Península y, de hecho, no habría existido una identidad árabe y musulmana.

22 de noviembre de 2013

21 de noviembre de 2013

20 de noviembre de 2013

Reseña de Las arpías de Hitler, de Wendy Lower

Tendemos a ver los crímenes nazis desde una óptica y unos protagonistas masculinos: los perpetradores eran hombres, imaginamos a hombres de las SS, a soldados de la Wehrmacht, a funcionarios grises de la Gestapo o a guardianes de campos de concentración y exterminio. Hombres, habitualmente hombres. Pero también hubo mujeres que fueron testigos, cómplices y autoras de crímenes en la Europa del Este, en la Polonia ocupada y cuarteada, en Ucrania y Bielorrusia, en los países bálticos, en la estepa rusa. «¡El Este os necesita!» clamó la propaganda oficial desde los inicios de la Segunda Guerra Mundial y especialmente tras la Operación Barbarroja, la invasión de la Unión Soviética en junio de 1941. Hasta quinientas mil mujeres –enfermeras, maestras, secretarias y esposas– se trasladaron a los nuevos territorios ocupados podemos hacernos una idea de que, estadísticamente, hubo mujeres que participaron, de un modo u otro, en los crímenes del Reich nazi. ¿Cuántas? En su libro Las arpías de Hitler: las mujeres alemanas en los campos de exterminio nazis (Crítica, 2013) –un subtítulo castellano impropio, pues pocas de las mujeres que aparecen estuvieron en campos de la muerte; resulta más adecuado el subtítulo de la sobrecubierta: «La participación de las mujeres en los crímenes nazis»–, Wendy Lower se acerca a la cuestión de alemanas que tuvieron un rol propio en los asesinatos en masa y en comportamientos criminales.

Canciones para el nuevo día (1303/532): "Le Fabuleux Destin d'Amélie Poulain (Comptine d'un autre été: L'après-midi)"

Another Piano Scores Weeek (III):
Yann Tiersen - Le Fabuleux Destin d'Amélie Poulain (Comptine d'un autre été: L'après-midi)



Disco: Le Fabuleux Destin d'Amélie Poulain - score (2001)

http://images.coveralia.com/audio/b/BSO_Amelie--Frontal.jpg?289

18 de noviembre de 2013

Reseña de SS. Una historia nueva, de Adrian Weale

Las Schutzstaffel o «escuadras de protección», abreviadas SS, formalmente fueron fundadas en 1925, pero hubo precedentes en los primeros años del Partido Nacionalsocialista Alemán (NSDAP): así, Hitler, encaramado ya al liderazgo del partido en 1921 creó una pequeña cuadrilla, la Stabwache («guardia del estado mayor»), que en puridad eran un pequeño grupo den guardaespaldas personales. En mayo de 1923 fue sustituida por la Stosstrupp («tropa de choque») y ya jugaron un papel especial en el fracasado Putsch de noviembre de ese mismo año. Creadas como reacción a la peligrosa autonomía de las Sturmabteilung (SA) o «secciones de asalto», la fuerza paramilitar del partido que a lo largo de los años veinte consiguieron convertirse en un auténtico ejército callejero, las SS iniciarían con Heinrich Himmler como su máximo dirigente o Reichsführer, desde 1929, un camino propio en el que la exclusividad y el elemento racial eran primordiales. De hecho, tras la llegada al poder, Himmler reduciría su número para convertirlo en el cuerpo de élite del nacionalsocialismo. En la década de los años treinta las SS se hicieron con el poder de la policía, erigiéndose en un contrapoder a fuerzas tradicionales como la Wehrmacht, y crearon incluso sus propias fuerzas armadas, las Waffen-SS. El libro de Adrian Weale, SS. Una historia nueva (Turner, 2013) relata con detalle la historia de esta organización, la encargada de realizar la «Solución Final de la cuestión judía», es decir, el Holocausto o la Shoá.

Canciones para el nuevo día (1301/530): "The Piano (The Promise)"

Otra tanda... 

Another Scores Piano Week (I):
Michael Nyman - The Piano (The Promise)



Disco: The Piano - score (1993)

http://2.bp.blogspot.com/_9CRqVEWTWig/Sivqh4hh23I/AAAAAAAAA14/hVYTD9HV3CU/s320/Michael+Nyman+-+The+Piano+(Soundtrack)+(1993).jpg

17 de noviembre de 2013

Crítica de cine: Matar a Kennedy, de Nelson McCormick

Se emite esta noche en National Geographic Channel de España; en el canal hermano en USA se estrenó hace una semana. En este año de conmemoración del 50º aniversario del asesinato de John Fitzgerald Kennedy editoriales, productoras cinematográficas y canales de televisión se han puesto las pilas presentando libros de todo tipo (desde recopìlaciones de discursos a monografías sobre la investigación de la Comisión Warren) y películas. Ya comenté hace unas semanas Parkland, que era un docudrama que seguía, desde diversos personajes, las horas (y días) inmediatamente posteriores al magnicidio. Pero el canal de National Geographic decidió apostar por la mayor y mostrar el asesinato, pero especialmente el camino hacia el asesinato. Tomando como punto de partido el libro homónimo de Bill O'Reilly y Martin Dugard (editado en castellano por La Esfera de los Libros), Matar a Kennedy es un proyecto que pretende ser de altura, y a ratos lo consigue, pero que en general no pasará de ser una película para televisión y con trazas (muchas) de docudrama. Ya la propia estructura de la cinta, montada escrupulosamente como si fuera un documental dramatizado en el que las pausas para la publicidad están perfectamente escogidas, nos predispone a ver una película que en cierto modo quiere erigirse como un documento histórico. No llega a tanto.

15 de noviembre de 2013

Reseña de 1914. De la paz a la guerra, de Margaret MacMillan

«Fue Guillermo [II] el culpable de la Gran Guerra? ¿Fue Tirpitz? ¿Grey? ¿Moltke? ¿Berchtold? ¿Poincaré? ¿O no hubo un culpable? ¿Hemos de volvernos más bien hacia las instituciones y las ideas? ¿Estados mayores demasiado poderosos, gobiernos absolutistas, darwinismo social, culto a la ofensiva, nacionalismo? Una vez más, las preguntas son tantas como las respuestas. Acaso a lo más que podamos aspirar sea a entender lo mejor posible a aquellos individuos que debieron decidir entre la guerra y la paz, así como sus fuerzas y sus debilidades, sus amores, sus odios, sus prejuicios. Para ello tenemos también que entender su mundo, los supuestos de la época. Hemos de recordar, como lo hicieron estos líderes, lo que había sucedido antes de la última crisis de 1914 y las lecciones que se sacaron de las crisis marroquíes, de la de Bosnia o de los sucesos de las primeras guerras balcánicas. El propio éxito de Europa al haber sobrevivido a esas crisis anteriores condujo paradójicamente a la peligrosa seguridad, en el verano de 1914, de que una vez más surgirían soluciones en el último momento y se lograría preservar la paz. Y si quisiéramos señalar culpas desde nuestra perspectiva del siglo XXI, podríamos acusar de dos cosas a quienes llevaron a Europa a la guerra. Primero, de falta de imaginación para ver cuán destructivo sería un conflicto semejante; y segundo, de falta de valor para enfrentarse a quienes decían que no quedaba otra opción que ir a la guerra. Siempre hay otras opciones» (p. 759).

Canciones para el nuevo día (1300/529):"Orphée aux les enfers (Galop infernal)"

Jacques Offenbach - Orphée aux Enfers (Galop infernal)




Disco: Children's Classics Vol. 1 (1999)

Cover art

14 de noviembre de 2013