29 de diciembre de 2017

2017 (II): un año de... series de TV



Termina 2017, un año intenso a nivel serial. Game of Thrones (HBO) ha sido el fenómeno global del año, los siete episodios de su 7ª temporada revolucionaron el verano, nos lo hicieron sobrellevar (el frío frente al calor canicular) y los resultados estuvieron a la altura de las expectativas creadas... que en una serie de estas características no son pocas. Las reviews del día después (fenómeno inexplicable, al menos para mí) pusieron a prueba la capacidad para no bombardear con spóilers al personal y las críticas, a menudo tontas (que si los cuervos y los personajes prácticamente se teletransportan... sólo diré una palabra: elipsis), llenaron los comentarios en las redes sociales. Fue una buena temporada, mejor de lo esperado, pero no la incluyo en mi repaso anual. Y no porque no lo merezca, pero en este 2017 han sido casi el centenar, entre series de temporada regular, corta y miniseries, y en las 20 seleccionadas no puede caber todo. Cabe lo que cabe, que es lo mejor del año para mí: una selección amplia, discutible, mejorable y por supuesto muy personal. Pues es lo que tienen los listados y repasos anuales.

Es tal la producción serial cada año (no sólo en el mercado estadounidense, el principal, sino ya a nivel global), por lo que resulta imposible estar al cabo de la calle siquiera de lo más relevante. Ya en 2016 me descolgué de series de ese año que pasaron a ser "tareas pendientes"; en muchos de esos casos pude ponerme al día en 2017, pero ello supuso, a su vez, dejar cosas "pendientes" para otro momento, otro año en este caso. Así, con The Americans (FX) ya son tres temporadas pendientes de ver, casi dos para The Leftovers (HBO), prácticamente entera la 3ª de Fargo (FX; me pareció tan déjà-vu el primer episodio que inmediatamente la dejé en la nevera), así como casi toda la 3ª de Twin Peaks (Showtime; esta hay que verla con calma y muchas ganas, aspectos que en este año que termina no han abundado). Y alguna(s) más que me dejo en el tintero. Luego hubo el caso de series que no vi en su momento, semana a semana, sino que fui guardando para ver más adelante, cuando tuviera ganas y, sobre todo, cuando el hype que las rodeaba menguara; un caso evidente fue Taboo (BBC), que vi pasados bastantes meses y que me dejó más bien indiferente (no es una mala serie, ni de lejos... pero no es tanto como se dice). Hay casos en los que directamente ni he entrado, como la 2ª temporada de Stranger Things (Netflix): si la primera tanda fue correcta y entretenida, pero poco más, con la segunda entrega ni me he motivado. Ya habrá oportunidad (o no) de verla, pero hay demasiada serie que me pica mucho más la curiosidad como para perder el tiempo en cosas que son más de lo mismo y que me van a dejar igual de frío que la primera vez. 

2017 ha sido un año de buenas series españolas, quitando astracanadas de las que huyo como La que se avecina (Mediaset). Sé quién eres (Mediaset) de Pau Freixas podría estar perfectamente en la selección final, pero no entró. Comparte con La casa de papel (Atresmedia), que sí entra, el déficit de alargar en exceso las tramas y añadir episodios que sobran: ambas series funcionan bien, pero funcionarían mucho mejor si tuvieran sólo 10 episodios. Finalmente me he quedado con la serie del atraco a la Fabrica Nacional de Moneda y Timbre porque, puestos a elegir entre las dos, me ha aportado bastante más, tanto a nivel de entretenimiento como de calidad en producción y actores (Pedro Alonso, qué personaje creó con ese Berlín). Podría entrar en la lista Sé quién eres (TVE), que me ganó casi desde el principio con esa mezcla de fantástico, comedia y costumbrismo, o Vergüenza (Movistar+), que a pesar de agotar pronto la premisa inicial nadie dudaría de lo bien que lo hace Javier Gutiérrez como ese personaje cuñadesco que provoca vergüenza propia y ajena (qué buen año para Gutiérrez, por cierto). Me quedo, en cambio, con La Zona (Movistar+), espléndida serie que trasciende el género negro-criminal a cargo de Jorge y Alberto Sánchez Cabezudo, los creadores de Crematorio (Canal+). Si hablamos de ficción nacional, también incluyo la catalana, con una 3ª temporada bastante irregular de Merlí (TV3) y una maravilla (a pesar de algunos déficits, no graves) como fue la 2ª temporada de Nit i Dia, que merece estar entre lo mejor de este año, en esta y en otras listas. Y aunque no es una serie de ficción, qué joya es This is art (TV3/Movistar+) de Ramon Gener, esa aproximación al Arte con mayúsculas a través de las emociones. Capítulo aparte, y no en positivo, merece Las chicas del cable (Netflix), primera serie de esta plataforma producida en España (Bambú): una oportunidad perdida, malgastada incluso, de hacer algo realmente digno, pero que a la postre ha sido otro Velvet (con los debidos respetos). La segunda tanda de episodios, estrenados hace apenas unos días, no mejoran el panorama de la primera temporada, más bien al contrario. Para terminar con esta sección, la 3ª temporada de El Ministerio del Tiempo (TVE), a pesar de unos primeros capítulos irregulares, confirmó lo buena serie que es (esa visión pesimista pero lúcida de la historia de España); no me atrevería a decir que es la mejor serie española de la historia, pero sí una imprescindible, y que además debe estar en mi selección final. Como también es muy meritorio el docudrama Conquistadores: Adventum (Movistar+).

Más allá de los Pirineos, ha habido mucha ficción británica, con algunas series que incluyo en el repaso final, como Broken (BBC) o la divertidísima segunda temporada de Upstart Crow (BBC; ganas de ver ya el especial navideño de hace unos días). Pero ha habido otras muchas series, sobre todo miniseries, un formato que los British saben hacer muy bien: comencé el año con la muy interesante The Witness for the Prosecution (BBC), adaptación fiel a la novela de Agatha Christie, una sólida 4ª temporada de Sherlock (BBC; con aroma a despedida... o a un largo descanso), la 3ª y última temporada de Broadchurch (ITV, pronto en Netflix), la algo lenta SS-GB (BBC), la pendiente 3ª y última entrega de The Fall (BBC), la muy sólida Fearless (ITV) en el género negro-policial (y algo más) y especialmente la magnífica Apple Tree Yard (BBC). Palidece The Loch (ITV) frente a su claro referente broadchurdiano y tuve sensaciones encontradas con Back (Channel 4) y algo más matizadas con Quacks (BBC). Victoria (ITV) aportó una buena 2ª temporada, a la espera de ver el especial navideño, y la miniserie Gunpowder (BBC, ahora en HBO) me entretuvo e interesó a partes iguales, pero da lo que da (lo mismo que la excusa de la Conjura de la Pólvora de 1605) y espero mucho, en los últimos días de este 2017, de The Last Post (BBC) y quizá hasta tenga tiempo de ver los dos episodios de The Miniaturist (BBC), basada en la novela de Jessie Burton.

No sólo de ficción británica me he nutrido en estos doce meses, también ha habido ficción europea continental. Alemana, por ejemplo, tocando lo histórico, y dos títulos entran con muchísimos méritos en la selección final: la inconmensurable Babylon Berlin (Sky Deutschland) y el experimento Mitten in Deutschland: NSU (Das Erste) sobre los crímenes de esa banda de extrema derecha desde tres puntos de vista (perpetradores, víctimas e investigadores policiales). Pero también ha sido el año de El mismo cielo (Der gleiche himmel; ZDF, Movistar en España), ambientada en 1974, y que abre el apetito para la pronta llegada de Deutschland 86 (RTL/Sundance TV). 1993 (Sky Atlantic), la esperadísima continuación de 1992, cumplió con creces, dejando más apetito (la temporada tuvo dos episodios menos que la anterior entrega). Gomorra (Sky Atlantic), ya con su 3ª temporada, deberá esperar, así como Suburra (Netflix). Versailles (Canal +), esa serie francesa hablada en inglés, siguió con su segunda tanda de episodios el camino trazado (para bien y para mal) en su primera temporada; servidor, tomando la serie como lo que es, se dejó de melindreces y la vio aparcando su faceta de historiador; es lo que toca con esta serie: no tomársela demasiado en serio. 

Ya en la ficción estadounidense, la parte del león, ha habido de todo: productos de mero entretenimiento como la primera temporada de A Series of Unfortunate Events (Netlix), la pasable primera entrega de Santa Clarita Diet (Netflix), la muy estimable Trial & Error (NBC), jugando con fórmulas muy clásicas, una siempre agradable Unbreakable Kimmy Schmidt (Netflix, 3ª temporada), la más solvente de lo esperado Genius (National Geographic), cuya primera entrega nos ha contado la vida de Albert Einstein (a ver qué tal Antonio Banderas como Picasso en su próxima segunda entrega), la 2ª tanda de episoidos de Bull y la muy reivindicable 2ª temporada de Designated Survivor (ABC, Netflix en España), que a muchos escandalizará que ponga en la selección final. Pues sí, lo hago y con mucho gusto, no sólo por ser una serie muy entretenida (asumiéndola como lo que es), sino porque ofrece una interesante presidencia alternativa, la de Tom Kirkman, que parece mirarse en el espejo pero con otras maneras respecto a la presidencia real de Donald Trump. Un Trump, por cierto, que ha sobrevolado la ficción serial de este 2017: ¿cómo afectaría a las series, cómo lo insertarían? En la magnífica The Good Fight (CBS) hubo un reseteo inicial, pues estaba prevista la victoria de Hillary Clinton, y un personaje como el de Diane Lockhart (Christine Baranski) tuvo que ver cómo sus planes de retiro se iban al garete al mismo tiempo que sus esperanzas de que una mujr ocupara el Despacho Oval. Espléndida serie ha sido el spin-off de The Good Wife: no sólo una serie de sólidos personajes femeninos. Y es que, aunque suene a topicazo en este 2017, las mujeres han sido protagonistas con series tan destacables como The Handmaid's Tale (Hulu) y Little Big Lies (HBO). Qué desasosegante la primera, una distopía que nos habla especialmente de lo que sucede, especialmente para las mujeres, cuando la democracia se pervierte y cae; y la segunda nos atrapó con esos personajes femeninos fuertes y con una Nicole Kidman (no sólo ella) simplemente espectacular. A ver qué tal su segunda temporada próximamente. Y si hablamos de mujeres, también Feud: Bette and Joan (FX) merece estar en la selección final: qué maravillosa (y dolorosa) mirada de dos grandes actrices y de una manera de hacer cine que en los años sesenta dejó de realizarse en Hollywood. 

Me lo he pasado en grande con los guiones de la 2ª entrega de Billions (Showtime) y la 3ª de Bosch (Amazon), me sentí muy a gusto con The Deuce (HBO), serie de David Simon más asequible que otras produccions suyas, seguí encantado con la 3ª entrega de Better Call Saul (AMC) y la 5ª de Orange is the new black (Netflix), y me dejé seducir por la 6ª temporada de Homeland (Showtime); en cambio, acabé agotado con la 5ª temporada de House of Cards (Netflix), que ya dio señales de agotamiento antes del estallido del escándalo sexual en torno a un Kevin Spacey repudiado y expulsado de esta serie; la 6ª y última temporada de la serie política alrededor de Frank Underwood será en 2018 sin sin su presencia, pivotando finalmente en el personaje de su esposa, Claire. Ray Donovan (Showtime), con su 5ª temporada, también da señales de que no se puede estirar eternamente de ese chicle... aunque sepa tan bien. Veep (HBO) no tuvo en su 6ª entrega la brillantez de la anterior tanda de episodios, pero sí algunos momentos memorables. Me puse al día con series pendientes de 2016, como las estimabilísimas Braindead (CBS), Pitch (FOX) y Roadies (Showtime), que merecieron tener continuidad. Cerré capítulo con la 4ª y última tanda de episodios de Rectify (Sundance Channel), una de mis series preferidas de los últimos años, y tuve ración de superérhoes marvelianos en Netflix: me sorprendí gratamente con Luke Cage, que aún tenía pendiente, quedé pronto decepcionado con Iron Fist y tuve sensaciones agridulces con The Defenders. De Inhumans mejor no hablemos y The Punisher deberá esperar su momento. Como la 4ª y última entrega de Halt and Catch Fire (AMC), cuya 3ª temporada sí pude ver este año (ya tocaba...). The White Princess (Starz), secuela de The White Queen (BBC, 2013), demostró ser una serie muy digna, a pesar de momentazos impresentables (e inexplicables) como el viaje de Enrique VII e Isabel de York a la corte de los Reyes Católicos en España. Me puse al día con la 2ª temporada de The Man in the High Castle (Amazon), que ha funcionado mejor que la primera entrega, quedando a la espera de su 3ª tanda de episodios en 2018... como también la 4ª temporada de Mozart in the Jungle (Amazon). 

Acaba el año y llega la 4ª temporada de Black Mirror (Netflix), que dejaré para los primeros días de 2018; finalmente pude ver la 3ª anterior de esta serie, con capitulazos como "San Junipero". No ha habido tiempo para la 3ª entrega de Narcos (Netflix), centrada en el cártel de Cali, pero ya tendrá su oportunidad. Sí que hubo tiempo, y muchas ganas, con la 2ª temporada de The Crown (Netflix), que disfruté poco a poco: no tiene nada que desmerecer a la primera entrega (sobre ella hablé en el programa Estat de Gràcia [Catalunya Ràdio] recién iniciado el año) y ha resultado ser una de mis series de este 2017; claro que Peter Morgan me tiene ganado desde siempre. Como disfruté mucho con Manhunt: Unabomber (Discovery Channel, Netflix en España), que para mí está bastante más arriba que la irregular Mindhunter (Netflix). Para disfrute visual, más que meramente narrativo, otra de las series del año: American Gods (Starz), a cargo de un Bryan Fuller que ha abandonado el barco de cara a la próxima segunda temporada. ¿Se le echará de menos? Y más disfrute: la 2ª temporada de Better Things (FX). Ya me ganaron Pamela Adlon y Louis C.K. en su primera entrega en 2016, pero en esta nueva tanda de episodios simplemente me enamoraron en cada episodio (no hy ninguno malo), y con ese precioso final de temporada. Y prácticamente he terminado el año con la muy interesante 2ª temporada de The Girlfriend Experience (Starz): dos historias en paralelo, muy diferentes, y un papelazo a cargo de Anna Friel. 

¿Me dejo algo? Sí, algunas series más: me puse al día con la irregular 3ª temporada de The Affair (Showtime) y la 2ª de Mr. Robot (USA, la tercera entrega queda para el futuro), me entretuve sin más una nueva tanda de Ballers (HBO), me dejó bastante indiferente el experimento de antología de los hermanos Duplass en Room 104 (HBO), me reí bastante con Club de Cuervos (Netflix, 3ª temporada), aprecié la muy digna 2ª temporada de Víctor Ros (TVE) a principios de año y le puse más atención de la necesaria a Ingobernable (Netflix). La canadiense Mary Kills People (Global) no estuvo mal. El despropósito de Reinas (TVE) no mereció más de un par de episodios de mi tiempo y Chance (Hulu) no fue una buena apuesta para Hugh Laurie, al menos la 1ª temporada que vi. Glow (Netflix) supuso un aporte de aire fresco (y una nostalgia ochentera mejor dosificada que la de Stranger Things). Y no quiero cerrar el repaso sin mencionar una serie que, de haberla vista en 2016, habría estado en lo mejor de ese año por mi parte: la magnífica 1ª temporada de Westworld (HBO); ya sólo el opening es para aplaudir.

Así pues, ¿con qué me quedo de este 2017? Pues con 20 series, mis 20 de este 2017, algunas ya anunciadas en este relato:

American Gods (Starz, 1ª temporada)
Babylon Berlin (Sky Atlantic, temporadas 1 y 2) ["Zu Asches zu Staub"
Better Things (FX, 2ª temporada) 
Big Little Lies (HBO, 1ª temporada)

Billions (Showtime, 2ª temporada)
Broken (BBC, miniserie)
Designated Survivor (ABC, primera parte de la 2ª temporada)
El Ministerio del Tiempo (TVE, 3ª temporada)

Feud: Bette and Joan (FX, serie de antología)
La casa de papel (Atresmedia, única temporada) 
La Zona (Movistar+, 1ª temporada)
Manhunt: Unabomber
(Discovery Channel, miniserie)
 
1993 (Sky Atlantic, continuación de 1992)
Mitten in Deutschland: NSU
(Das Erste, miniserie)
 Nit i Dia (TV3, 2ª temporada)
 The Crown (Netflix, 2ª temporada)
 


The Deuce (HBO, 1ª temporada)
The Good Fight (CBS, 1ª temporada) 
The Handmaid's Tale (Hulu, 1ª temporada)
Upstart Crow
(BBC, 2ª temporada) 

¿Y si tuviera que elegir una serie, sólo una? Lo tengo claro: Babylon Berlin. Y me permito añadir el vídeo-entrevista que Movistar+ preparó para esta y otras series germanas recientes ("Alemania, el renacer") y en el que participé junto a Lorenzo Mejino.

2018, a ver qué nos traes en materia serial...

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